Por: GABRIEL ALBERTO ZAMUDIO FALLA Gerente de Innovación Tecnológica.

 

El auge de la economía del conocimiento implica un cambio en las estrategias empresariales de las compañías colombianas en un contexto globalizado.

Atrás han quedado los días del viejo modelo empresarial, donde se aseguraba la calidad mediante certificaciones creyendo que esto se convertiría en una ventaja diferenciadora frente a la competencia, ahora esta condición es una exigencia mínima para permanecer en los mercados. Igual sucedió con aquellas empresas que basaban su competitividad vía tasa de cambio para garantizar la permanencia en los mercados internacionales, la volatilidad de los mercados financieros internacionales hace prácticamente inocuos los esfuerzos de los bancos centrales sobre todo en economías como la colombiana y por ende de las firmas para tener autonomía frente a la política monetaria. Algunas empresas y consultores basaban su estrategia generando esfuerzos por incrementar la productividad para reducir costos o incrementar los beneficios, hoy esta también es una condición mínima para permanecer en el mercado pero no una ventaja diferenciadora.

Cómo puede explicarse que firmas con altos niveles de productividad, bajos costos, con personal profesional educado en las mejores universidades, con certificaciones de calidad homologadas internacionalmente, con músculos financieros muy importantes, que participan en mercados maduros y que han sido líderes en sus estrategias sectoriales no sean competitivas hoy en día?

Pueden haber múltiples respuestas, pero la que más me persuade es que no han basado su estrategia y estructura organizacional en el desarrollo tecnológico y la innovación y no han entendido el desafío de la nueva economía basada en el conocimiento.

UN PARTIDITO DE FUTBOL: En un partido de futbol industrial simulado en el mercado de la economía del conocimiento, los desafíos son evidentes y la importancia de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación tecnológica revelan su verdadero poder. La Industria Colombiana Vs Samsumg Electronics.Este ejercicio ilustrativo que no es del todo ortodoxo, pretende evidenciar el impacto que representa para un país una empresa que tiene la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación (I+D+I) como estrategia asociada a su visión y misión, y la industria de un país cuya estrategia esta basada en el mejor de los casos en el viejo modelo (salvo 400 empresas colombianas que tienen claro el papel de la innovación según las encuestas de innovación y desarrollo tecnológico que se han adelantado por el DANE). Para efectos de comparación estadística de los equipos vamos a tomar los datos del año 2005.En este ejercicio para la industria nacional los datos fueron obtenidos de la II Encuesta Nacional de Innovación y la información estadística del DANE, para Samsung Electronics los datos fueron tomados de estudios de la CEPAL (2006) y del World Investment Report (2005) que publica las Naciones Unidas.

El campo de juego:

En primer lugar vamos a mirar el campo de juego que en nuestra metáfora es el mercado, las ventas que efectúa la compañía, Samsung en 2005 fueron de aproximadamente U$79.000 Millones mientras toda la industria nacional vendió U$24.000 Millones, es decir en nuestro partido de futbol Samsung tiene la ocupación del 77% del terreno y la Industria Nacional el 23%. (En 2011 Samsung vendió más de USD142.000 millones de pesos y la industria Colombiana USD50.000 millones, relación de 74% y 26% en la participación del mercado)

 La estrategia de los equipos: En nuestra metáfora, la estrategia está dada por el conocimiento que invertimos en clientes, competidores, nuevos productos, procesos, marketing, modelos organizacionales, etc, en otras palabras la inversión que hacemos por investigación y desarrollo. Mientras Samsung invirtió en 2005 U$5.900 Millones, toda la industria nacional invirtió en actividades de innovación (que incluye más partidas que I+D según el manual de Oslo) U$357 Millones, es decir 94% Samsung contra 6% Colombia en estrategia. Esta empresa Coreana invierte el 7,5% de sus ventas en investigación y desarrollo mientras que la industria nacional 1,5% en todas las actividades de innovación.  (En 2010 Samsung invirtió en I+D USD$ 8.654 millones mientras que las cifras de inversión de la industria Colombiana incluida academia y gobierno fueron cercanas a los USD600 millones)

 

Nómina de juego:

Para efectos de nuestra metáfora, la nómina de juego esta constituida por los empleados que tienen los equipos, en este caso toda la industria nacional tenía aproximadamente 556.000 empleados mientras Samsung tenía 138.000 empleados es decir 80% industria nacional y 20% Samsung. Sin embargo, acerquémonos a los valores  de la nueva economía basada en el conocimiento y miremos los titulares del partido de futbol.

 

Titulares del partido de futbol:

Campo de Futbol

 “Image courtesy of [Rawich] / FreeDigitalPhotos.net”.

Los Delanteros:

Como delanteros en nuestra metáfora, hemos escogido a los empleados de los equipos con niveles de formación de Phd o también conocidos como los Doctores, dado que su profunda inmersión en cierta área del conocimiento les permite comprender el estado del arte de las principales tendencias tecnológicas mundiales e incluso generar nuevo conocimiento y esto traducido al lenguaje empresarial es la oportunidad para sacar nuevos productos, procesos, servicios, modelos organizacionales o innovaciones en marketing, en otras palabras están concebidos para meter los goles en el ámbito de una economía del conocimiento. Este raro jugador en promedio invirtió 2 años en preescolar, 5 años de formación básica (Primaria), 6 años en formación media (Bachillerato), 5 años en formación profesional (Profesional), 2 años en formación de maestría (Maestro) y 2 o 4 años adicionales en formación doctoral (Doctor o Phd). Ha invertido 24 años de su vida en su formación académica y mal contados ha invertido U$1 Millón en su formación a lo largo de su vida.

Bajo este contexto, Samsung para el año 2005 tenía 2.900 Phd y toda la industria nacional 324. Es decir 82,5% contra 17,5%. Incluso si la industria nacional hiciera un Joint venture con las universidades colombianas y vinculáramos a todos los doctores que para ese entonces impartían clases o estaban investigando en los laboratorios pero no trabajan de la mano con la industria no alcanzaríamos los 2.900 que tiene Samsung.

El mediocampo:

En nuestra metáfora, los mediocampistas son aquellos jugadores con nivel de formación de Maestría, dado que tienen un conocimiento adecuado del estado del arte internacional pero su formación no los orientó tanto a la investigación y pueden ser jugadores de enlace entre la delantera y la defensa, eventualmente meten goles pero su principal valor es convertir la ciencia y la tecnología en lenguaje empresarial ya que tienen buenas habilidades de gestión tecnológica que se complementan con las actividades de investigación de la delantera y las iniciativas que surgen de la defensa.

Así, Samsung posee 12.600  Magíster y la Industria Colombiana 1.276, 91% contra 9%.

La defensa:

En nuestra metáfora la defensa está constituida por las áreas o departamentos de investigación y desarrollo que poseen los equipos, eventualmente meten goles, cuando los defensores tienen las capacidades para pasar a la delantera o el medio campo, bloquean los avances de la competencia que son amenazas reales en términos de productos o servicios, allí se cocinan las formulas, posibles patentes, modelos de utilidad, derechos de autor, secretos industriales, los experimentos, las plantas piloto para posteriormente lograr desarrollos a escala industrial, los primeros lotes de prueba, ejercicios de vigilancia tecnológica, vigilancia competitiva, las pruebas técnicas de los nuevos productos, servicios, procesos, análisis de preferencias al consumidor, entre otros. Desde aquí nace el ataque, el valor diferenciador de nuestra compañía frente a la competencia.

El área de investigación y desarrollo de Samsung Electrónics (2005) fue de 32.000 empleados mientras que en la industria nacional el área de investigación y desarrollo fue de 5.400 empleados, un 86% contra un 14%. Es decir el 23% de los empleados de Samsung pertenecen al área de I+D, mientras que sólo el 1% lo hace en toda nuestra industria nacional. 

Este mismo cuento se ha contado a mis estudiantes de negocios internacionales y gestión tecnológica de la Javeriana, preguntándoles por el resultado final del partido y los marcadores han oscilado entre el más optimista 45 – 1,  el mesurado 92 -1 y el extremo 230 – 4, todos a favor de Samsung.

No fue por el azar que se escogió Samsung Electronics para este artículo, se hizo a propósito ya que esta es la empresa No 1 del mundo en desarrollo en términos I+D e innovación, es Coreana y todos sabemos que Corea hace 50 años tenía condiciones de desarrollo inferiores a las de Colombia, esta empresa hace 50 años no era nada para el mundo, hoy vale más que SONY, le está compitiendo a Siemens el primer lugar mundial en ventas, y año pasado superó a la alemana por su valor en el mercado.

A mi juicio esta empresa creyó en el poder de una estrategia empresarial basada en el conocimiento y la innovación, donde el ser humano es punto central de su estrategia, esta empresa al igual que las principales multinacionales del mundo se han dado cuenta que el conocimiento es la materia prima de la nueva economía y le dieron su verdadero valor.

En el ADN de nuestras empresas colombianas se debe propiciar el florecimiento de este gen del conocimiento el cual debe iluminar la estrategia y alinear la estructura empresarial, en el nuevo modelo nuestras universidades deben convertirse en verdaderas fuentes de conocimiento por que sobre ellas también recae el motor de la nueva economía, una educación de excelencia es necesaria para garantizar en los graduandos una buena vida laboral, atrás quedaron las universidades dormidas en los laureles, de lo contrario un escenario de jóvenes profesionales desempleados y marginados por la nueva economía puede convertirse en la desesperanza de una generación, es cuestión de responsabilidad social universitaria. La educación superior debe convertirse en una estrategia de interés nacional. La Universidad – Negocio ha muerto. 


El equipo debe entrenar:

Nuestra experiencia en desarrollo de proyectos, nos permite volcar el Sistema Nacional de Innovación Colombiano al servicio de las empresas, esto implica la posibilidad de apalancar recursos financieros, contratar delanteros, mediocampistas y defensores que tienen excelentes condiciones y se encuentran en la academia, creando ventajas competitivas en el ámbito de la economía del conocimiento mediante la rentabilidad que ofrece la innovación.

La atractiva legislación fiscal colombiana en torno al desarrollo científico y tecnológico con el artículo 158 – 1 permite que los empresarios pueden ahorrar de sus inversiones hasta el 57%, en Colinnovación tenemos la experiencia de acompañar al empresario en conseguir ahorros significativos por el esfuerzo innovador que emprende a través de la inversión en proyectos de ésta naturaleza.

En el valor del conocimiento, el talento colombiano, las industrias, las universidades, y en la innovación está la riqueza de la economía del conocimiento. 

 

 

 Bibliografía:

  • II Encuesta Nacional de Innovación y Desarrollo Tecnológico 2005. DANE, DNP, Colciencias 2007.
  • Informe Sobre inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe. CEPAL 2007.
  • Comisión Europea. The 2011 EU Industrial R&D Investment Scoreboard (Draft). 2011.

 La versión de este y otros artículos  la puede encontrar en nuestro Revista Desarrollo Tecnológico e Innovación Empresarial